La jornada electoral de este domingo marcó un hito sin precedentes en la política alemana tras la Segunda Guerra Mundial. El partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD), encabezado regionalmente por Ulrich Siegmund, cosechó un abrumador triunfo con alrededor del 44% de los sufragios en el estado de Sajonia-Anhalt. La victoria duplica el rendimiento obtenido por la formación en 2021 y la sitúa a las puertas de la mayoría absoluta con 39 escaños asegurados, impulsada por una movilización masiva que llevó la participación ciudadana a niveles cercanos al 80%.
El resultado asestó un durísimo golpe al escenario político tradicional y en particular a la Unión Demócrata Cristiana (CDU) del canciller Friedrich Merz. La CDU, que administraba el estado de forma ininterrumpida desde 2002, se derrumbó al obtener apenas un 18% de los votos, perdiendo la mitad de su caudal electoral previo. Por su parte, el Partido Socialdemócrata (SPD) se estancó en torno al 8,5%, mientras que el Partido Liberal (FDP) no superó el umbral del 5% y quedó completamente excluido del parlamento regional, lo que provocó la renuncia de su conducción local.
Pese a la victoria contundente y al reclamo de la dirección nacional de AfD para asumir la gobernación, el escenario institucional permanece abierto. El ingreso con lo justo de la alianza populista BSW al alcanzar el 5,1% de los sufragios dejó a la ultraderecha al borde, pero sin alcanzar la mayoría automática de bancas para gobernar en solitario. Debido al cordón sanitario ratificado por el resto de las fuerzas democráticas, que rechazan formar coalición con Siegmund, se anticipan complejas negociaciones en Magdeburgo que pondrán a prueba la estabilidad política del Ejecutivo nacional de cara a las próximas citas electorales en Mecklemburgo-Pomerania Occidental y Berlín.





