El sistema de salud pública registra una alta presión en los servicios de urgencia producto de un retraso en la curva epidemiológica de las infecciones respiratorias agudas. A diferencia de los patrones habituales, las guardias pediátricas y de adultos experimentaron un incremento significativo en la demanda de atención durante las últimas semanas, impulsado por la circulación combinada de Influenza A y el Virus Sincicial Respiratorio (VSR). Este repunte tardío obligó a las direcciones hospitalarias provinciales a reorganizar la asignación de camas de internación y reforzar las guardias médicas para contener el flujo de pacientes.
Ante la persistencia de los síntomas respiratorios en la población, las autoridades de salud enfatizan la importancia de completar los esquemas de vacunación en grupos de riesgo y embarazadas para prevenir complicaciones severas como la bronquiolitis y la neumonía. De manera paralela, las jurisdicciones provinciales comenzaron a desplegar operativos territoriales intensivos de concientización y descacharrado para evitar el estancamiento de agua en los domicilios particulares antes de la llegada de las lluvias primaverales.
En este marco de acción preventiva, varias provincias formalizaron la ampliación del programa de vacunación gratuita contra el dengue (Qdenga). El plan de inmunización focalizado abarca a ciudadanos de entre 4 y 59 años en las zonas endémicas y áreas de mayor vulnerabilidad. El esquema contempla la aplicación de dos dosis con un intervalo de tres meses con el objetivo de consolidar la respuesta inmune comunitaria antes del inicio de la temporada de mayor actividad del mosquito Aedes aegypti.





