Los contagios fueron detectados a partir del análisis de muestras tomadas entre el 26 de abril y el 18 de julio, período en el cual se secuenciaron 21 genomas y tres de ellos (el 14%) correspondieron a este nuevo linaje. Si bien la Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene a la variante bajo monitoreo debido a sus características genéticas, las autoridades sanitarias aclararon que la circulación general del virus se mantiene en parámetros estables.
Desde la cartera sanitaria indicaron que este linaje no presenta evidencia de provocar cuadros más graves ni representa un riesgo adicional para la salud pública. Los síntomas asociados corresponden a las manifestaciones habituales registradas por las variantes previas de COVID-19.





