El trágico suceso ocurrió la noche del sábado junto a la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Luz, en el municipio de Temascalcingo, cuando cientos de personas se preparaban para presenciar un espectáculo de fuegos artificiales en el marco de una festividad patronal. De acuerdo con el Gobierno del Estado de México, la detonación se originó en material pirotécnico que se encontraba almacenado en una bodega del inmueble, lo que generó un fuerte estruendo que desató el pánico y obligó a los asistentes a huir entre ráfagas de fuego y humo.
La onda expansiva y la explosión provocaron el colapso inmediato del techo y de una barda aledaña, cuyas estructuras cayeron y sepultaron a varias personas entre los escombros. Como resultado directo de este impacto, las autoridades confirmaron la muerte de al menos 10 personas y heridas en otras 64, un grupo que incluye a menores de edad y a dos sacerdotes locales según reportó un obispo de la zona.
Momentos antes de que ocurriera el desastre, la celebración transcurría con total normalidad e incluso se llevaba a cabo el nombramiento de las personas encargadas de liderar las festividades patronales del año 2027. Mientras los cuerpos de rescate y los sobrevivientes recorrían los escombros en busca de asistencia, este trágico episodio vuelve a poner en evidencia los riesgos asociados con el almacenamiento y uso de pirotecnia en celebraciones religiosas tradicionales en el país.
MIRA EL VIDEO EN NUESTRO INSTAGRAM: https://www.instagram.com/reel/Dc_spWnx7bo/?stkn=MXdpZnJjd28wY3AwaA==





