Lionel Scaloni analiza detenidamente los pasos a seguir tras cerrar el ciclo mundialista y mantiene en suspenso su renovación al frente del seleccionado argentino. La principal duda del técnico radica en el desgaste y en la exigencia de liderar una profunda reconstrucción del plantel, proceso que requiere una energía de la que no está del todo convencido disponer tras ocho años de gestión. Este escenario de recambio se vuelve inmediato ante las salidas definitivas de referentes de peso como Lionel Messi y Nicolás Otamendi, además de la incertidumbre sobre Leandro Paredes, marco en el que ya designó a Cristian Romero como el nuevo capitán.
A la encrucijada deportiva se suman dos condicionantes del plano institucional y económico que desgastaron la relación con la dirigencia de la AFA. El cuerpo técnico y los futbolistas reclaman una importante deuda pendiente en concepto de premios, una situación que genera un fuerte contrapunto interno al darse en un período donde la casa madre del fútbol argentino registra ingresos récord. Ante este panorama, el presidente Claudio Tapia buscará reunirse con el entrenador en la próxima fecha FIFA para intentar destrabar el conflicto y convencerlo de encabezar el nuevo proceso.





