El siniestro movilizó de urgencia a siete compañías de Bomberos de la zona, quienes trabajaron intensamente durante horas para controlar las llamas que consumieron por completo el establecimiento. A pesar de la rápida intervención de los equipos de emergencia, las características del recinto y la velocidad con la que se propagó el fuego dificultaron las labores de rescate de los residentes.
Del total de ocupantes que se encontraban en el establecimiento al momento de la emergencia, diez personas lograron ser rescatadas con vida y derivadas de inmediato a centros asistenciales de la zona para recibir atención médica prioritaria. Las autoridades locales dispusieron el uso del Liceo La Frontera como albergue temporal para los sobrevivientes y familiares afectados por la tragedia, mientras que el municipio decretó duelo comunal en señal de profundo pesar. En tanto, los equipos médicos evalúan de manera permanente el estado de salud de los evacuados, varios de los cuales sufrieron cuadros de intoxicación por monóxido de carbono y lesiones leves.
La Fiscalía de Alta Complejidad de Chile ordenó la intervención del Equipo de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH), junto con peritos de Labocar y del OS9 de Carabineros, para esclarecer el origen exacto del fuego. Las primeras diligencias se centran en determinar si el siniestro se originó por una falla eléctrica o un desperfecto en los sistemas de calefacción, además de indagar en profundidad la situación administrativa del recinto. El hecho ha reabierto el debate a nivel nacional sobre los protocolos de seguridad y fiscalización en residencias de larga estadía para personas mayores en el país trasandino.





