A varios meses de haber sido presentada oficialmente como la gran solución para modernizar el transporte público en el Área Metropolitana, la aplicación «Chaco Bus» continúa sin estar operativa para los usuarios. La herramienta digital, pensada para que los pasajeros puedan seguir en tiempo real la ubicación de las unidades y calcular las frecuencias de las distintas líneas, sigue siendo una promesa incumplida que afecta la rutina diaria de miles de vecinos que dependen de los colectivos para movilizarse.
El malestar generalizado se profundiza ante la falta de certezas institucionales y la ausencia de un canal oficial alternativo que reemplace de manera eficiente la información sobre recorridos. Aunque desde la Subsecretaría de Transporte se había deslizado la intención de poner a punto los mecanismos técnicos y avanzar con pruebas piloto, las semanas transcurren sin novedades concretas sobre el lanzamiento definitivo de la plataforma en el corto plazo.
Esta situación deja a los usuarios en un escenario de total vulnerabilidad a la hora de planificar sus viajes, expuestos a largas esperas en las paradas bajo distintas condiciones climáticas debido al desconocimiento de los horarios reales de los servicios. Ante la caída previa de herramientas como SITAM y la demora en la implementación tecnológica prometida, la incertidumbre se consolida como la única constante para quienes utilizan cotidianamente el sistema de colectivos en el Gran Resistencia.





