La firma Grupo México Transportes (GMXT), que había analizado una propuesta de inversión cercana a los 3.000 millones de dólares para la red nacional, confirmó que no participará de la compulsa. La decisión se fundamenta en desacuerdos con los pliegos licitatorios y, de manera específica, en las indefiniciones en torno al esquema de open access (acceso abierto), el cual requería asumir importantes costos de infraestructura sin garantizar el uso exclusivo en la tracción de las formaciones.
Esta baja altera las proyecciones del Gobierno nacional para privatizar por 50 años las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza. Las observaciones de la compañía se alinean con los planteos presentados por los gobiernos de provincias del norte como Salta y Jujuy, sectores que exigen que las obras de infraestructura en ramales mineros y agroindustriales estratégicos (como el C14 y C15) posean carácter obligatorio dentro de los contratos y no queden diferidas a la voluntad del concesionario.
Sin la participación del holding mexicano, el mapa de competidores queda enfocado en empresas del ámbito privado local e inversores sectoriales. Entre los grupos que mantienen sus evaluaciones vigentes para competir en la licitación destacan consorcios integrados por grandes agroexportadoras (como AGD, Bunge, Cargill y Louis Dreyfus), la firma operadora Grupo Roggio y compañías mineras con fuerte presencia en la región del NOA como Rio Tinto.





