El mercado financiero local coronó el mes de mayo con un balance marcadamente favorable para los activos soberanos y corporativos argentinos. En las últimas ruedas del mes, las acciones que cotizan en la plaza local y los principales ADRs en Wall Street experimentaron subas generalizadas, traccionadas por una corriente de optimismo en los mercados internacionales. Este clima global, caracterizado por una mayor estabilidad en las economías centrales, actuó como un viento de cola que impulsó la demanda de papeles emergentes, posicionando a los instrumentos locales entre los de mejor rendimiento en la región.
El dato más significativo de la jornada fue la fuerte contracción del riesgo país, el indicador elaborado por el banco JP Morgan que mide el diferencial de tasa de los bonos locales frente a los del Tesoro estadounidense. El índice registró un marcado descenso y se posicionó en los 488 puntos básicos, alcanzando uno de los niveles más bajos de los últimos años. Esta retracción refleja una reducción en la percepción de la incertidumbre financiera y una creciente expectativa entre los analistas respecto a la sostenibilidad del programa fiscal y la estabilidad macroeconómica en el corto plazo.
Hacia adelante, los operadores financieros y consultoras privadas coinciden en que la consolidación de estos valores dependerá de que se mantenga la disciplina monetaria y se convaliden las reformas estructurales en el ámbito legislativo. Si bien el contexto internacional aportó el impulso necesario para que mayo cerrara en terreno positivo, los inversores continuarán monitoreando de cerca la acumulación de reservas del Banco Central y la evolución de los indicadores de inflación para determinar si el actual rally alcista tiene margen para sosteriéndose en el próximo trimestre.





