El equipo económico envió al Parlamento el proyecto de Ley de Presupuesto 2027, en el cual la administración nacional plasmó sus principales metas y variables macroeconómicas para el próximo ejercicio. Entre los datos más destacados, el ministro de Economía estima que el Producto Bruto Interno (PBI) registrará una expansión anual del 4%, acompañado por una desaceleración de la inflación hasta un promedio anual del 21,1%. Asimismo, las proyecciones oficiales contemplan una recuperación interanual del 25,4% en el salario medio real, apuntalando el consumo interno dentro de un marco de previsibilidad monetaria.
En el plano cambiario, el texto oficial prevé un tipo de cambio nominal promedio de $1.728 para todo el año, lo que representa una diferencia de $222 respecto de la cotización mayorista actual. No obstante, desde la cartera económica aclararon que esta cifra no funciona como una estimación de mercado ni una meta de devaluación, sino que surge de aplicar la pauta inflacionaria proyectada sobre la divisa. En paralelo, el proyecto ratifica el compromiso inquebrantable con el equilibrio de las cuentas públicas, proyectando cerrar el período con un nuevo superávit financiero y consolidando así cuatro años consecutivos con resultado fiscal positivo.
El sector externo también muestra números ambiciosos dentro del mensaje presupuestario. El Gobierno anticipa exportaciones históricas por encima de los US$130.000 millones y un superávit comercial en la balanza de bienes y servicios superior a los US$15.000 millones. Con estas variables, el oficialismo busca consolidar un modelo basado en la estabilidad fiscal, el sinceramiento de los desequilibrios macroeconómicos y la inserción exportadora como motores de la recuperación a mediano plazo.





