La puja por la «joya» de las privatizaciones
El proceso licitatorio impulsado por el Gobierno para desprenderse del 90% del paquete accionario de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) tuvo su hito inicial con la presentación de dos ofertas formales lideradas por empresarios locales. Por un lado, se postuló el consorcio integrado por Rowing, Arcos, Transclor y PHX; por el otro, hizo lo propio el tradicional Grupo Roggio a través de Roggio ROAS S.A.U. y otros socios.
Esta operación representa el ingreso genuino de fondos más importante del actual programa de privatizaciones del Estado nacional. Cabe recordar que el servicio, que abastece de agua potable y cloacas a la Ciudad de Buenos Aires y a 26 distritos del conurbano bonaerense, había sido privatizado en los años 90 bajo el mando de la francesa Suez, estatizado en 2006 durante la gestión de Néstor Kirchner, y ahora vuelve a encarar un proceso de traspaso al sector privado tras dos décadas.
Los oferentes y las ausencias internacionales
La contienda quedó exclusivamente en manos de capitales nacionales tras la baja de los grandes jugadores extranjeros que habían merodeado la previa, como la francesa Veolia, la brasileña Sabesp y la estatal israelí Mekorot. De esta manera, la puja principal recae en el consorcio de Mauricio Filiberti —conocido como el «Rey del Cloro» y socio de Manzano y Vila en Edenor— junto a la constructora Rowing, frente a la histórica experiencia de Roggio, operadora de Aguas Cordobesas y de redes de transporte. Ahora, las propuestas ingresarán a una etapa de riguroso análisis técnico antes de definirse formalmente por el factor económico, en una licitación que no contempla base ni valor mínimo.





