El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó este sábado el cierre del encuentro del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en el partido de Avellaneda. Con una convocatoria que reunió a referentes y militantes de distintos puntos del país, el mandatario planteó la necesidad urgente de organizar una alternativa política nacional capaz de ofrecer una salida al actual modelo de gestión, dejando al mismo tiempo una definición clara dirigida a la discusión interna del peronismo al señalar que no le interesa una construcción «a control remoto».
La actividad político-partidaria se desarrolló en un contexto cruzado por tensiones dentro del peronismo bonaerense, marcadas en los días previos por cruces y cuestionamientos públicos por parte de dirigentes distritales. Frente a este escenario, Kicillof buscó consolidar al MDF como una estructura de fuerte expansión territorial y con capacidad de debate programático, reivindicando los gobiernos de Juan Domingo Perón, Néstor Kirchner y asegurando que la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner se encuentra «injustamente presa» con el objetivo de disciplinar a la oposición.
Finalmente, el mandatario provincial convocó a profundizar la presencia territorial, la participación activa y la planificación estratégica de cara al futuro. Tras afirmar que el pueblo argentino vivía mejor bajo las administraciones peronistas y kirchneristas, concluyó su discurso con un mensaje directo de disponibilidad hacia su espacio: «Cuenten conmigo para que el año que viene la Argentina tenga una alternativa que nos deje terminar con este modelo».





