El impacto del fenómeno El Niño continúa agravando la crisis hídrica en el Litoral argentino, donde el caudal del río Paraná mantiene un ritmo ascendente alimentado por el caudal del sur de Brasil, la cuenca del Iguazú y las erogaciones de Yacyretá. La situación tiende a complicarse aún más debido a que los pronósticos meteorológicos prevén precipitaciones intensas en la región para los próximos días, un factor clave que acelerará el repunte de los cauces y extenderá el riesgo de anegamientos en las zonas ribereñas. En Corrientes, puertos como Itatí, Paso de la Patria y Puerto Ituzaingó ya sobrepasaron las cotas críticas de evacuación, mientras que en la capital provincial la altura rozó el umbral de alerta con 6,91 metros, dejando un registro oficial de 646 personas entre evacuadas y autoevacuadas.

El avance de las aguas se traslada de forma paulatina hacia el sur de la cuenca, donde el puerto correntino de Goya ingresó en fase de alerta al marcar 5,28 metros. Especialistas de los organismos hidrológicos prevén que el fenómeno hidrometeorológico continuará cobrando intensidad en el último trimestre del año, por lo que la llegada inminente de nuevas lluvias sobre una cuenca saturada mantendrá bajo máxima vigilancia el comportamiento de los puertos locales.
En el Chaco, las autoridades provinciales reforzaron los esquemas de asistencia y seguridad ante proyecciones que prevén un pico del río cercano a los 7,50 metros en Barranqueras. Frente a la amenaza del mal tiempo pronosticado para las próximas jornadas, el Comité Provincial de Emergencia mantuvo la alerta roja para sectores ubicados fuera de las defensas —como Puerto Antequeras, Barranqueras, Puerto Vilelas y el barrio San Pedro Pescador— e intensificó los operativos de evacuación preventiva y resguardo de la infraestructura.





