El año electoral de 2027 despierta interrogantes sobre el futuro del dólar y la capacidad del Gobierno para contener una eventual corrida cambiaria. Por un lado, la administración de Javier Milei sostiene que cuenta con recursos por unos USD 75.000 millones y que el estricto control de la cantidad de pesos en circulación —con una base monetaria equivalente a USD 30.000 millones— deja al mercado sin la «munición» necesaria para dolarizar carteras de manera masiva.
Sin embargo, desde las consultoras privadas alertan que la masa de dinero líquida con potencial de buscar refugio en la divisa norteamericana es mucho mayor de lo que marcan las cuentas oficiales. Ante este escenario, la atención de los inversores se concentra en la evolución de las reservas internacionales, los acuerdos vigentes y el recuerdo de las turbulencias vividas en la previa de las elecciones legislativas previas.
La pulseada estará marcada por la efectividad de las herramientas oficiales para disuadir las expectativas de devaluación frente a la incertidumbre política. Mientras el oficialismo confía en su disciplina monetaria para mantener la estabilidad, el mercado seguirá de cerca cada movimiento económico que ponga a prueba la resistencia del esquema cambiario.





