En una jornada marcada por el optimismo en los mercados financieros, el riesgo país de la Argentina experimentó una caída significativa al romper la barrera de los 500 puntos básicos por primera vez desde enero de 2026. Este indicador, que mide la sobretasa que debe pagar el país por encima de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos, se posicionó en niveles que no se registraban en los últimos cuatro meses. La reducción de este índice es interpretada por los analistas como una señal de menor percepción de riesgo de default, impulsada por la continuidad del superávit fiscal financiero y la acumulación de reservas internacionales por parte del Banco Central.
El presidente Javier Milei celebró este dato a través de sus canales oficiales, destacando que la disciplina fiscal es el pilar fundamental para recuperar la credibilidad crediticia del país. El mandatario subrayó que este descenso permitirá, en el mediano plazo, reducir el costo del financiamiento para el sector privado y sentar las bases para un eventual retorno a los mercados voluntarios de deuda. Desde el Ministerio de Economía vincularon este comportamiento con la reciente desaceleración de la inflación, que en la medición de la Ciudad de Buenos Aires marcó un 2,5% para el mes de abril, consolidando la tendencia a la baja de los precios minoristas.
A nivel de mercado, los bonos soberanos en dólares bajo legislación extranjera mostraron subas de hasta un 3,5%, lo que empujó el indicador elaborado por JP Morgan hacia abajo. Este escenario se complementa con una relativa estabilidad en los tipos de cambio financieros y el anuncio de inversiones estratégicas en sectores clave como la energía, lo que refuerza la expectativa de una estabilización macroeconómica. Sin embargo, los operadores advierten que para mantener esta tendencia será crucial la aprobación de reformas estructurales que garanticen la sostenibilidad del esquema económico vigente frente a los desafíos sociales y políticos del segundo semestre.





