El Ministerio de Salud de la Nación informó que la situación epidemiológica respecto al dengue y otras arbovirosis presenta cifras inferiores a las registradas el año pasado. Sin embargo, el sistema sanitario nacional se mantiene en estado de vigilancia activa debido a un factor de complejidad técnica: la circulación simultánea de los cuatro serotipos del virus (DEN-1, DEN-2, DEN-3 y DEN-4). Esta multiplicidad de variantes incrementa el riesgo de cuadros graves en personas que ya han padecido la enfermedad anteriormente, lo que obliga a los centros de salud a extremar los protocolos de diagnóstico temprano y seguimiento de pacientes.
A la situación interna se suma una creciente preocupación por el contexto regional, especialmente por el marcado aumento de casos detectado en países limítrofes como Bolivia. El constante flujo migratorio y comercial a través de las fronteras terrestres actúa como un factor de riesgo para la introducción de nuevas cepas y el incremento de la carga viral en territorio argentino. Por este motivo, se han intensificado las tareas de control vectorial en las provincias del norte y se han emitido boletines informativos para alertar a los viajeros sobre la importancia de utilizar repelentes y realizar consultas médicas inmediatas ante la aparición de síntomas compatibles.
En paralelo a estas acciones, las autoridades recuerdan que la prevención domiciliaria sigue siendo la herramienta más efectiva para combatir al mosquito Aedes aegypti. El descacharrado, el mantenimiento de patios limpios y la eliminación de cualquier recipiente que pueda acumular agua son medidas fundamentales para evitar la proliferación de criaderos. Si bien la tendencia general es de descenso, el personal de salud advierte que no se debe bajar la guardia, ya que la combinación de factores climáticos y la situación sanitaria regional requieren de un esfuerzo coordinado entre el Estado y la comunidad para prevenir nuevos brotes.





