En un enérgico discurso transmitido por cadena nacional desde el Salón Blanco de Casa Rosada, el presidente Javier Milei presentó el proyecto de ley para la reforma integral de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) y adelantó medidas de fuerte impacto institucional. Flanqueado por el ministro de Economía, Luis Caputo, el titular del BCRA, Santiago Bausili, y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, el jefe de Estado apuntó directamente contra la ex presidenta Cristina Kirchner y el modelo kirchnerista, señalando que la reforma de 2012 impulsada durante su gestión sepultó la estabilidad monetaria para convertir a la entidad en una caja del Tesoro y consolidar una «estafa histórica» que alimentó la inflación.
El núcleo de la iniciativa veda de forma absoluta cualquier tipo de financiamiento monetario al Poder Ejecutivo, eliminando la emisión para cubrir el déficit fiscal, los adelantos transitorios y la compra directa de títulos públicos. Con este cambio, el BCRA recuperará como mandato único y excluyente la preservación del poder adquisitivo de la moneda, removiendo las metas de «equidad social» y fomento del empleo incorporadas en la etapa k-política. Además, el texto propone penalizar penalmente —como delito de asociación ilícita no excarcelable— la emisión para cubrir déficit y fija exigentes mayorías de dos tercios en el Congreso para autorizar la remoción anticipada de sus autoridades.
Entre los anuncios más trascendentes y disruptivos de la jornada, Milei confirmó la inclusión del mecanismo de shutdown o «cierre del Estado», una figura inspirada en el sistema institucional estadounidense que prohíbe de manera tajante las ampliaciones presupuestarias discrecionales. Bajo este nuevo marco legal, si el Congreso no aprueba un nuevo presupuesto o si se agotan las partidas asignadas para el año en curso, el Estado Nacional se verá obligado a paralizar de inmediato el gasto no esencial, suspender contrataciones y congelar pagos a dependencias públicas para resguardar inexorablemente el equilibrio fiscal.
En un mensaje teledirigido a los gobernadores, el mandatario ratificó la línea dura de su programa fiscal y advirtió sobre un severo torniquete a las cajas provinciales. Milei enfatizó que el Poder Ejecutivo cortará de forma definitiva las transferencias discrecionales e independientes de la coparticipación automática a las provincias que no alineen sus números públicos al déficit cero, exigiendo a los mandatarios provinciales realizar sus propios ajustes estructurales en lugar de reclamar auxilio financiero al Tesoro o presionar por asistencia monetaria indirecta.
El ambicioso paquete de leyes será enviado a la Cámara de Diputados para su tratamiento tras el receso invernal, abriendo una batalla legislativa central para la segunda mitad del mandato. Con este movimiento, la gestión libertaria busca consolidar de forma definitiva su pilar de emisión cero, confrontar duramente con la oposición y dejar establecido un cerrojo legal que impida a administraciones futuras recurrir nuevamente al financiamiento del gasto a través de la máquina de imprimir billetes.





