Los activos financieros de la Argentina sufrieron este jueves un fuerte impacto tras registrar caídas de hasta el 6% en las cotizaciones de sus acciones en Wall Street, en sintonía con una marcada aversión al riesgo que golpeó a los principales mercados internacionales. El mal desempeño externo, impulsado por el desplome de acciones tecnológicas y el repunte de los costos energéticos globales, profundizó la cautela de los inversores y repercutió de forma directa en los títulos soberanos locales.
Como consecuencia de este escenario adverso, los bonos Globales de la Argentina —con ley de Nueva York— cedieron un 0,5% en promedio, llevando al índice de riesgo país medido por el JP Morgan a subir 28 unidades para ubicarse en los 704 puntos básicos. En la misma línea, los títulos Bonares con legislación nacional retrocedieron un 0,6%, mientras que el índice líder MSCI Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cayó un 1,5%, posicionando a sus paneles medidos en dólares en niveles mínimos anuales.
En el plano cambiario, el dólar mayorista operó con una leve suba y cerró en $1.528, mientras que el billete al público en el Banco Nación avanzó hasta los $1.550 para la venta, alcanzando un nuevo máximo nominal. Por su parte, el Banco Central intervino en la plaza cambiaria con compras por 61 millones de dólares, en una rueda donde las reservas internacionales brutas se ubicaron en los 50.166 millones.





