La bajada y posterior crecida de los ríos continúa generando complicaciones operativas en el normal funcionamiento de las plantas potabilizadoras de la provincia, repercutiendo de manera directa en el abastecimiento del Área Metropolitana del Gran Resistencia (AMGR) y de numerosas localidades del interior que dependen del Primer y Segundo Acueducto. Ante este escenario crítico, los equipos técnicos y operativos de Sameep se encuentran abocados a un monitoreo constante del sistema de captación para sostener la prestación del servicio y recuperar de forma progresiva los niveles habituales de producción.

El presidente de la entidad, Javier Mattina, destacó que se están destinando todos los recursos disponibles para minimizar el impacto que las variaciones del río provocan en la infraestructura hídrica. En la misma línea, el gerente de Producción y Electromecánica, Mario Moreira, detalló que la dinámica de la crecida dificulta la captación del recurso crudo, alterando las etapas iniciales del proceso de potabilización y distribución hacia las redes domiciliarias de las distintas regiones afectadas.

Desde la empresa provincial remarcaron que las tareas de supervisión y mantenimiento continuarán de manera ininterrumpida mientras persistan las actuales condiciones hidrométricas. Asimismo, reiteraron un pedido de colaboración a toda la ciudadanía para extremar el cuidado del recurso, solicitando un uso racional, solidario y responsable del agua potable, priorizando exclusivamente las necesidades de consumo e higiene esenciales hasta tanto se logre normalizar por completo el sistema.





