El mercado financiero local consolida la tendencia denominada como el fenómeno del «súper peso», caracterizada por una sostenida caída de las distintas cotizaciones del dólar frente a la moneda nacional. El debilitamiento de la divisa estadounidense en las plazas financieras empujó al peso argentino a recuperar terreno de manera imprevista, alcanzando en términos reales sus niveles de apreciación más elevados desde el año 2017. Este escenario se ve apuntalado por el ingreso de divisas de la cosecha gruesa y el accionar del Banco Central, que mantiene su racha compradora para fortalecer las reservas internacionales.
La profundización de estaPax cambiaria generó un fuerte repliegue tanto en el segmento informal del dólar «blue» como en las opciones financieras del MEP y el Contado con Liquidación (CCL). El desarme de posiciones dolarizadas por parte de ahorristas y empresas, sumado al atractivo renovado de los instrumentos de cobertura en pesos que ajustan por inflación, secó la plaza de compradores y sobreofertó el mercado de divisas. Esta dinámica mantiene a las cotizaciones flotando muy por debajo de los techos proyectados a comienzos de año por los analistas de la City.
A pesar del optimismo oficial por la estabilidad del mercado, el debate sobre la sostenibilidad de este esquema económico permanece completamente abierto entre los economistas. Diversos sectores exportadores e industriales han comenzado a encender alarmas respecto al impacto de la fuerte apreciación cambiaria sobre la competitividad del país en el exterior. El foco del mercado de cara a los próximos meses estará puesto en la flexibilización de las restricciones cambiarias remanentes, la evolución del superávit comercial y la capacidad del Gobierno para sostener este rumbo sin afectar el aparato productivo.





