Ambos encuentros, que cuentan con flyers muy similares y utilizan la misma fotografía del mandatario, se montan sobre la agenda de la llamada «batalla cultural» que impulsa el espacio libertario a nivel internacional.
Las convocatorias fueron planificadas originalmente antes de que el Gobierno nacional y sus principales asesores instalaran con tanta fuerza la causa por las Islas Malvinas como una de sus banderas políticas principales.
De esta forma, las presentaciones se desarrollarán bajo un escenario geopolítico considerablemente más complejo, atravesado por la reciente tensión diplomática con el Reino Unido y el vínculo estratégico con Donald Trump a semanas de las elecciones legislativas en Estados Unidos.





