El golpe definitivo para el equipo dirigido por Pablo Ríos se consumó agónicamente sobre el final del encuentro disputado en territorio entrerriano, cuando Agustín Favre convirtió el único tanto del partido a los tres minutos de descuento. Con apenas 6 unidades en su haber dentro de la Reválida y a falta de una sola fecha para el cierre de esta instancia —donde deberá recibir a El Linqueño—, el Decano ya no tiene chances matemáticas de salvación y jugará la próxima temporada en el Torneo Regional Federal Amateur.
Este descenso corona una campaña deportiva pésima que reflejó fielmente el profundo descalabro dirigencial, económico y administrativo que la institución venía sufriendo desde hace meses. La falta de respuestas institucionales y una conducción que nunca estuvo a la altura de las exigencias de la categoría confluyeron en este trágico final para uno de los representantes históricos de la región, que ahora deberá barajar y dar de nuevo desde la base del fútbol federal.





