En una jornada de intensos debates en las comisiones de Presupuesto y Energía, el oficialismo logró imponer su mayoría para emitir dictamen sobre el proyecto que busca recortar los subsidios por «Zona Fría». Esta normativa, que hasta ahora otorgaba descuentos de entre el 30% y el 50% en las facturas de gas, será modificada para reducir el universo de beneficiarios y el alcance del alivio fiscal. La iniciativa forma parte del plan de ajuste fiscal del Ejecutivo, que apunta a eliminar las distorsiones de precios y reducir el déficit energético antes del cierre del segundo trimestre.
La provincia de Buenos Aires se perfila como el territorio más golpeado por esta medida, ya que abarca a millones de usuarios en localidades con inviernos rigurosos que habían sido incorporadas recientemente al régimen. Legisladores de la oposición y asociaciones de consumidores ya han manifestado su rechazo, advirtiendo que el impacto en el bolsillo de la clase media será devastador al combinarse con los recientes aumentos estacionales. Según las proyecciones discutidas en el recinto, algunas boletas podrían experimentar incrementos superiores al 200% para aquellos hogares que pierdan el beneficio por completo.
Con el dictamen de mayoría ya firmado, el escenario se traslada a la sesión prevista para la próxima semana, donde se espera un debate ríspido y con final abierto. Mientras el Gobierno confía en conseguir el quórum con el apoyo de bloques aliados, los gobernadores de las provincias afectadas negocian contrarreloj para intentar salvar parte de las bonificaciones. La resolución de este conflicto parlamentario será clave para determinar el costo de vida en los meses de invierno y la capacidad del oficialismo para sostener su agenda de reformas en el Congreso.





