En una entrevista televisiva, el ministro de Relaciones Exteriores calificó como «desafortunadas» y «pseudogolpistas» las recientes expresiones públicas de Villarruel, en las que la titular del Senado había manifestado preocupación por el estado del Presidente y cuestionado supuestas persecuciones. Quirno remarcó que la acompañante de fórmula debe alinearse al equipo de gobierno o correrse de su cargo para no socavar la autoridad presidencial.
El detonante de la nueva escalada fue la decisión de la Vicepresidenta de habilitar la participación remota de una senadora opositora en la sesión parlamentaria, un gesto que en la Casa Rosada fue interpretado como un revés político inducido. Ante este escenario, la bancada oficialista debió retirar del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada el capítulo que permitía la venta de tierras a extranjeros.
Consultado al respecto, el presidente Javier Milei restó trascendencia a los dichos de su compañera de fórmula y la definió como una opositora al modelo de cambio. De este modo, la postura de Quirno se alinea a la expresada previamente por otros miembros del Gabinete como Diego Santilli, consolidando la fractura pública entre Balcarce 50 y la conducción del Senado.





