Desde las primeras horas de la madrugada de este sábado, efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) encabezaron una serie de allanamientos simultáneos en locales pertenecientes a la red de gimnasios Viva, ubicados tanto en la ciudad de Resistencia como en la capital de Corrientes. Los procedimientos se focalizaron en sedes clave del microcentro y zonas ribereñas —incluida la sucursal de la calle Thomas Edison cercana a la Ex Usina correntina—, donde los agentes desplegaron peritos informáticos, especialistas contables y perros rastreadores. Ante la irrupción judicial, la firma anunció a través de sus canales oficiales la suspensión temporal de la atención al público en todas sus sedes.
Las actuaciones fueron impulsadas por el Juzgado Federal N.º 2 de Resistencia a instancias de la Fiscalía Federal, en el marco de una causa promovida por presunta infracción a la Ley 23.737 de estupefacientes y maniobras de lavado de dinero. La investigación judicial pone la lupa sobre el acelerado crecimiento patrimonial de la cadena, la apertura sistemática de unidades de negocio y la exhibición de bienes de alto valor, buscando determinar si la infraestructura era utilizada como fachada para la canalización de fondos de origen ilícito vinculados al narcotráfico.
Este megaoperativo vuelve a sacudir al sector fitness en la región del Litoral, ocurriendo apenas una semana después de los 18 allanamientos y múltiples detenciones ejecutadas contra la cadena de gimnasios Exen por una trama de características similares. Si bien las autoridades judiciales mantienen el secreto de sumario y evitan confirmar formalmente si ambas causas se encuentran interconectadas, se prevé que con el análisis del material informático, contable y documental secuestrado este sábado se defina la situación procesal de los responsables de la firma.





