Boca Juniors abrochó esta noche una sufrida y celebrada clasificación a las semifinales de la Copa Sudamericana tras igualar 1-1 ante San Pablo en el mítico Estadio Morumbí. El conjunto azul y oro, que llegaba con la ventaja obtenida en el partido de ida en La Bombonera, supo sufrir en condición de visitante y defendió con hidalguía la diferencia a lo largo de los 180 minutos de una serie sumamente disputada y de alto voltaje táctico.
El desarrollo del encuentro en tierras brasileñas exigió al máximo al equipo boquense, que debió replegarse ante el empuje constante del elenco local. Sin embargo, cuando el Tricolor más presionaba, apareció Leandro Lozano para marcar el tanto que inclinaba la balanza parcial en favor de los argentinos, desatando la euforia y obligando a los brasileños a buscar una reacción desesperada. Pese al empate de Domingos Duarte sobre el cierre del tiempo reglamentario, el marcador no volvió a modificarse.
Con este resultado, Boca sentenció el 2-1 definitivo en el global y se metió de lleno en la antesala de la gran final del certamen internacional, donde continuará su camino en busca de un nuevo título continental. La destacada solidez defensiva y la jerarquía en los momentos límite consolidaron el boleto a la siguiente fase, permitiendo al plantel festejar una sufrida clasificación en territorio brasileño.





