Las federaciones que integran el Frente Sindical Universitario —incluyendo CONADU, CONADU Histórica, FEDUN y la FATUN— llevan adelante este jueves una medida de fuerza de 24 horas que paraliza la actividad académica y administrativa en las universidades nacionales de todo el país. El cese de actividades fue ratificado luego del fracaso de la mesa paritaria celebrada con las autoridades del Ministerio de Capital Humano, donde la representación gubernamental ofreció un incremento del 3% para los salarios de septiembre y mantuvo la pauta previa fijada para octubre. Desde los sindicatos calificaron la propuesta de «miserable» e insuficiente ante el proceso inflacionario acumulado, exigiendo una recomposición de fondo para hacer frente a la pérdida de poder adquisitivo.
El impacto de la protesta se siente de manera directa en el dictado de clases, la toma de exámenes y la atención al público en facultades e institutos dependientes de las casas de altos estudios en las distintas provincias. De acuerdo con estimaciones gremiales, la pérdida real de las remuneraciones en el sector universitario se ubica en torno al 35% respecto a los niveles de años anteriores, lo que motivó la adhesión unánime de los trabajadores docentes y nodocentes a la medida. Además de las aulas, el paro afecta la operatoria habitual en centros de investigación y hospitales universitarios de todo el territorio nacional.
Ante el clima de creciente tensión en el sistema universitario, la Secretaría de Educación y las entidades sindicales acordaron volver a reunirse en una nueva instancia de negociación el próximo 17 de septiembre. Sin embargo, la dirigencia gremial advirtió que se mantendrá en estado de alerta permanente y no descarta profundizar el plan de lucha en caso de no recibir una propuesta que contemple una actualización acorde al costo de vida. De esta forma, el conflicto paritario continúa abierto a la espera de un nuevo canal de diálogo con el Palacio de Hacienda y la cartera educativa.





