Un contundente e histórico despliegue de la Policía Federal Argentina, denominado Operativo Berlín, sacudió este fin de semana la escena regional e interprovincial tras ordenar cerca de medio centenar de allanamientos a lo largo del país. La causa, cuya instrucción se inició en el Juzgado Federal N.º 2 de Rawson (Chubut), investiga una presunta red trasnacional de tráfico de estupefacientes y lavado de activos que operaba coordinadamente bajo las directivas de reclusos alojados en la Unidad Penitenciaria 6 de dicha ciudad. El centro neurálgico del despliegue en el Nordeste argentino se asentó en las provincias de Chaco y Corrientes, con foco directo en la ciudad de Resistencia, donde se realizaron procedimientos simultáneos en las distintas sedes de la cadena deportiva Viva Fit House (ubicadas sobre avenida Alberdi, avenida Sarmiento y la intersección de avenida Paraguay y López y Planes), locales gastronómicos asociados y la sucursal correntina situada sobre la calle Edison.
En términos numéricos y operativos, las actuaciones coordinadas por la Policía Federal Argentina arrojaron un balance de magnitud contundente a escala nacional. En total se ejecutaron 45 allanamientos en simultáneo en las provincias de Chubut, Chaco, Corrientes, Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, dejando un saldo de al menos 12 personas detenidas de manera preventiva. Durante los procedimientos, las fuerzas de seguridad incautaron más de 80 kilogramos de cocaína de máxima pureza, armas de fuego de diverso calibre, sumas millonarias de dinero en efectivo (en moneda nacional y divisas extranjeras) y vehículos de alta gama, además de disponer la clausura preventiva de múltiples establecimientos comerciales clave para el flujo financiero del grupo.
La hipótesis principal de los investigadores federales apunta de lleno a una vieja y oscura figura del hampa regional: Luis Raúl «El Gusano» Menocchio, criminal de altísimo perfil que purga dos condenas a prisión perpetua por los resonantes homicidios del empresario Claudio Nozzi y el estanciero Manuel Roseo. Según la pesquisa, Menocchio habría continuado tejiendo los hilos del tráfico de sustancias y el posterior blanqueo de capitales desde su celda en la Patagonia. Sin embargo, la onda de choque salpica de lleno a su núcleo familiar directo en el Chaco: las actuaciones se focalizaron sobre sus hijos, Luciano Menocchio que se entregó en la noche del sábado (señalado como propietario y cara visible de la firma comercial de gimnasios Viva) y Lucas Menocchio, quien fue aprehendido por efectivos federales en un domicilio del microcentro de Resistencia. Asimismo, la lupa de las fuerzas de seguridad y el fuero federal abarca las maniobras financieras e inmuebles del entorno directo del clan, incluida Anahí Aranda, pareja de uno de los involucrados, cuya participación en el entramado de sociedades e inmuebles resulta determinante para dilucidar la ruta final del dinero presuntamente ilícito.
El impacto social de estas medidas trasciende el apellido Menocchio, ya que se encuadra dentro de un fenómeno alarmante y reciente: en menos de diez días, la provincia del Chaco se vio sacudida por dos megaoperativos federales con un idéntico patrón comercial. Apenas una semana atrás, las fuerzas de seguridad irrumpieron en las sedes de la conocida cadena Exen Gym, y hoy el escenario se repite punto por punto con la firma Viva Fit House, que debió suspender abruptamente sus actividades bajo el argumento de «razones de fuerza mayor». La coincidencia temporal de ambos procedimientos expone una preocupante modalidad de negocios en la región, donde actividades comerciales de alta concurrencia masiva y gran flujo diario de efectivo son presuntamente utilizadas como fachadas para reinsertar sumas millonarias provenientes de actividades clandestinas dentro del circuito legal.
Este patrón de radicación delictiva no puede analizarse al margen de la cruda realidad socioeconómica local. La ciudad de Resistencia y su aglomerado urbano se posicionan de forma sistemática en los indicadores oficiales como una de las zonas urbanas más pobres e indigentes de la República Argentina. Esta fragilidad estructural, lejos de ser un detalle menor, se transforma en el caldo de cultivo ideal para que bandas criminales organizadas, vinculadas al narcotráfico y al blanqueo de capitales, encuentren un terreno sumamente propicio para asentarse y operar. La permeabilidad en los controles, la urgencia de inversiones privadas sin demasiada exigencia de trazabilidad financiera y las carencias institucionales ofrecen a estas redes las herramientas idóneas para montar sus negocios irregulares y camuflarlos entre emprendimientos cotidianos de cara a la comunidad.
El desenlace del Operativo Berlín lleva abiertas múltiples derivaciones judiciales y políticas tanto en la región como a nivel nacional. Con las primeras detenciones concretadas, secuestro de documentación contable, dispositivos electrónicos y peritajes en marcha, la Justicia Federal busca determinar la verdadera dimensión de este imperio financiero montado a la sombra de una penitenciaría chubutense. Para la ciudadanía chaqueña y correntina, el procedimiento deja al descubierto la urgencia de profundizar los controles sobre la rápida proliferación de inversiones millonarias en sectores de servicios, en un territorio donde el crimen organizado parece haber encontrado grietas profundas para echar raíces.





