El Departamento de Estado de los Estados Unidos aprobó la posible venta militar a través del programa de Ventas Militares al Extranjero (FMS, por sus siglas en inglés) por un valor estimado de 140 millones de dólares. El paquete integral contempla la entrega escalonada de cuatro helicópteros UH-60L Black Hawk, dos motores T700-GE-701D, sistemas avanzados de comunicación, navegación y aviónica, además de equipamiento complementario para misiones de rescate, asistencia humanitaria y combate de incendios forestales con sistemas tipo Bambi Bucket.
Desde el plano geopolítico y estratégico, la acción se inscribe dentro de los lineamientos de política exterior y seguridad nacional de los Estados Unidos, orientados a respaldar a un aliado clave fuera de la OTAN en Sudamérica y a robustecer la cooperación bilateral en defensa. Aunque la autorización formal ya fue emitida, la transacción deberá transitar las etapas administrativas y contractuales definitivas entre ambos gobiernos y el fabricante Sikorsky (filial de Lockheed Martin).





