La Secretaría de Finanzas concretó una nueva colocación de títulos públicos enfocada en instrumentos de corta duración con vencimientos previos al calendario electoral, en un contexto donde la desaceleración inflacionaria —que ubicó el índice de agosto en el 1,7% mensual— aportó mayor previsibilidad al mercado. La demanda de los inversores se concentró principalmente en las Letras del Tesoro Capitalizables (Lecap), destacándose el papel de la letra con vencimiento en noviembre que rinde una tasa efectiva mensual del 2,07%.
A pesar de haber recibido ofertas globales por 14,17 billones de pesos, la estrategia oficial priorizó convalidar tasas de interés estables o a la baja, evitando trasladar costos financieros excesivos a los compromisos de mediano plazo. Este comportamiento de la plaza financiera refleja una atenta lectura sobre la evolución de las reservas internacionales, la administración de la liquidez monetaria y las proyecciones cambiarias de cara al cierre del año.





