El proceso de retracción en el sector productivo registró un nuevo deterioro durante el mes de junio, consolidando una tendencia negativa que afecta a empleadores de todo el país. Desde noviembre de 2023, período previo al inicio de la actual gestión de gobierno, el total de empresas registradas sufrió una pérdida acumulada de 31.342 firmas. La reducción se profundizó en el sexto mes con la caída de 709 empresas respecto a mayo, acumulando una baja de 9.147 empleadores en el primer semestre y de 16.386 en la comparación interanual.
Esta disminución continua de unidades económicas repercute drásticamente en el mercado de trabajo formal. Durante el mes de junio se contabilizaron 22.513 bajas de puestos laborales declarados, sumando una pérdida de 139.464 empleos formales en los primeros seis meses del año. En la evaluación global acumulada desde el cambio de gobierno, la caída de puestos de trabajo registrados en el sector privado asciende a 434.126 trabajadores.
El escenario actual da cuenta del complejo panorama que atraviesan los sectores de la industria manufacturera, el comercio y los servicios ante la retracción del consumo interno y el incremento de los costos operativos. El fenómeno golpea con mayor fuerza a las pequeñas y medianas empresas (pymes), principales generadoras de empleo en el país, que enfrentan crecientes dificultades para sostener la continuidad de sus operaciones.





