El Centro de Industriales Panaderos del Chaco emitió un comunicado oficial para advertir sobre el incremento sostenido y generalizado de los costos que afronta la actividad en toda la provincia, con epicentro en la capital chaqueña, lo que repercute de forma directa en el valor final del pan y sus derivados. Desde la entidad explicaron que las subas se registraron de manera transversal en los distintos insumos esenciales utilizados para la elaboración de los productos panificados, a lo que se suman el encarecimiento constante de los servicios públicos, los costos fijos y variables de funcionamiento, y las sucesivas actualizaciones en las escalas salariales del personal.
Ante este complejo escenario económico, la organización gremial empresaria remarcó que el impacto acumulado de estas variables provocó un incremento directo en el costo real de producción del pan de entre un 10% y un 15%, un margen que los establecimientos locales ya no logran absorber sin poner en riesgo su continuidad. En su mensaje institucional, el sector remarcó que continúan acompañando de cerca a sus socios frente a un panorama comercial que calificaron como cada vez más preocupante, donde la rentabilidad de los comercios minoristas y las panaderías artesanales se encuentra al límite.
Por este motivo, el Centro de Panaderos hizo un llamado preventivo a cada uno de sus asociados en las distintas localidades de la provincia para que tomen las precauciones necesarias y ajusten sus listas de precios de acuerdo con las particularidades de cada zona. La premisa principal es evitar la pérdida total de rentabilidad operativa y prevenir que los comercios deban operar por debajo de los costos de producción, una práctica que amenaza con acelerar el cierre de persianas en los barrios de Resistencia y el interior chaqueño si no se logra trasladar el peso de la inflación sectorial al consumidor.





