El panorama político federal de abril presenta a Hugo Passalacqua (Misiones) como el dirigente con mejor imagen del país, alcanzando un 55.8% de aprobación. El podio lo completan Claudio Poggi (San Luis) con un 55.3% y Gustavo Sáenz (Salta) con un 55.1%. El informe divide a los mandatarios en tres estratos: los «ocho mejores», que mantienen niveles superiores al 53%; los «ocho del medio», con una aprobación que oscila entre el 50% y el 52%; y los «ocho peores», donde la desaprobación comienza a ganarle terreno a la imagen positiva.

La nota alarmante de este mes la da el Gobernador de la Provincia del Chaco, Leandro Zdero. El mandatario chaqueño ha sufrido un retroceso significativo, ubicándose en el puesto 19 del ranking general, integrando el lote de los dirigentes con peor imagen. Zdero registra actualmente un 47.4% de imagen positiva frente a un 49.8% de negativa, lo que representa una caída respecto al 50.4% que ostentaba en el mes de marzo. Esta tendencia a la baja lo sitúa en una posición de vulnerabilidad política, superando por escaso margen a figuras como Jorge Macri o Axel Kicillof.
En términos generales, el relevamiento muestra una tendencia al estancamiento o descenso de la imagen pública para la mayoría de los gobernadores en comparación con el mes anterior. De los 24 distritos evaluados, 14 registraron una flecha roja de descenso en sus mediciones. El caso de mayor resiliencia es el de Elías Suárez (Santiago del Estero), quien a pesar de estar en el puesto 15, mantiene el nivel de desaprobación más bajo de la tabla con apenas un 28.3%, debido a un alto nivel de indecisos (NS/NC).
Finalmente, el fondo de la tabla refleja la polarización y el desgaste de las gestiones en los distritos más populosos y conflictivos. Ricardo Quintela (La Rioja) cierra el ranking con apenas un 42.8% de imagen positiva y una negativa que trepa al 52.9%. Lo acompañan en el segmento inferior Alberto Weretilneck y Axel Kicillof, evidenciando que el humor social en el último escalón del ranking no solo es crítico, sino que presenta una tendencia negativa consolidada que dificulta el margen de maniobra de estos ejecutivos provinciales.





