El río Paraná registra una paulatina tendencia a la baja a su paso por el puerto de Barranqueras, donde el último informe hidrometeorológico de la Prefectura Naval Argentina ubicó el hidrómetro en los 7,10 metros. Pese al repliegue sostenido de las aguas en las últimas jornadas, la marca actual continúa ubicándose holgadamente por encima del umbral de evacuación fijado en los 6,50 metros (con nivel de alerta en los 6,00 metros), manteniendo la emergencia hídrica y el estado de alerta roja en los municipios del área metropolitana y zonas costeras adyacentes.

Las proyecciones del Instituto Nacional del Agua (INA) e informes hidrológicos regionales sugieren noticias alentadoras para el corto plazo, ya que el tramo superior de la cuenca muestra comportamientos a la baja que amortiguarán el flujo hacia el tramo medio del río. No obstante, los organismos técnicos y de protección civil siguen con rigurosa atención el volumen de agua erogado por la represa binacional de Itaipú, factor determinante para consolidar la estabilización del cauce sin sobresaltos en las riberas chaqueñas.
En este marco, la contingencia mantiene a más de 2.200 personas entre evacuadas y autoevacuadas, distribuidas en refugios oficiales, módulos habitacionales temporales y casas de familiares. Frente a este escenario, el Comité Provincial de Emergencia mantiene operativos ininterrumpidos de asistencia sanitaria, alimentaria y logística. Las tareas de contención se concentran fuertemente en las franjas más vulnerables como Puerto Vilelas —que concentra el mayor número de damnificados—, el barrio Pescadores, Barranqueras, Isla del Cerrito y parajes ribereños de Colonia Benítez, donde la navegación con embarcaciones continúa siendo la vía principal para atender a las familias aisladas.





