El cuerpo de Agustín Randazzo fue encontrado en las últimas horas, poniendo fin a una angustiante búsqueda iniciada tras el brutal choque de trenes ocurrido el pasado miércoles en España. El accidente, que involucró a dos formaciones de la línea Madrid-Sevilla a la altura de Toledo, dejó un trágico saldo de decenas de víctimas fatales, entre las cuales también se confirmó la muerte de la joven sanjuanina Ana Martina Conte Grand, de 32 años.
Randazzo, de 51 años, era oriundo de la Ciudad de Buenos Aires y llevaba más de dos décadas viviendo en territorio español, donde se había radicado en 2002. Al momento del siniestro residía en Madrid y se desempeñaba en el área de gestión comercial de una empresa de comunicaciones. El viaje fatídico que realizaba aquel miércoles hacia Toledo formaba parte de su rutina laboral habitual, encontrándose a bordo del vagón número 8 del tren AVE que resultó siniestrado.
Tras el impacto, su pareja Sergi y su hermano Jorge vivieron horas de desesperación ante la falta de notificaciones oficiales sobre su paradero. Ante la imposibilidad de comunicarse con él, Jorge acudió a una comisaría madrileña para radicar la denuncia por desaparición y aportar muestras de ADN, para luego trasladarse hacia Toledo con el fin de recorrer hospitales y buscarlo entre las personas heridas, hasta que finalmente se confirmó la trágica noticia de su deceso.





