La actividad económica nacional registró en septiembre un descenso del 0,8% en la comparación interanual y una leve variación positiva del 0,1% respecto de agosto, según precisó el Índice General de Actividad (IGA) elaborado por la consultora Orlando J. Ferreres. A pesar de este marginal rebote mensual, el resultado no logró compensar los retrocesos previos y el tercer trimestre cerró con una contracción del 1,2%. Con este desempeño, la economía acumuló dos trimestres consecutivos en caída, determinando formalmente el ingreso en una fase de recesión y dejando un saldo acumulado negativo de 0,3% para los primeros nueve meses del año.
El comportamiento sectorial mostró un mapa heterogéneo durante septiembre. Mientras que el rubro Minas y Canteras encabezó la expansión con un destacado incremento del 17,4% interanual (13,8% acumulado en el año) y el sector de Electricidad, Gas y Agua avanzó un 7,5%, otras ramas clave mostraron marcados retrocesos. La Industria Manufacturera sufrió una contracción anual del 1,5%, acumulando una baja de 2,3% en 2026, mientras que la Agricultura y Ganadería cedió un 3,9% interanual impulsada por la caída del 7,5% en la actividad ganadera, aunque sostiene un crecimiento del 5,3% en el acumulado anual gracias al aporte agrícola.
Frente a este escenario, los analistas de la consultora advirtieron que el deterioro de las perspectivas podría demorar y ralentizar la recuperación de la marcha económica en los próximos meses. No obstante, señalaron que las mejoras en el salario real registradas recientemente podrían actuar como un impulso paulatino para revitalizar el consumo y amortiguar el enfriamiento de la actividad de cara al cierre del año.





