Fuentes oficiales del gobierno de Javier Milei confirmaron que el senador y excandidato presidencial brasileño, Flávio Bolsonaro, despegó durante la madrugada del miércoles desde el aeropuerto de Puerto Iguazú a bordo de un avión privado Gulfstream G400. La comitiva, integrada también por su esposa Fernanda y sus dos hijas, partió con destino a Guayaquil, Ecuador, luego de haber ingresado previamente a territorio argentino a las 22:50 por el paso fronterizo del Puente Internacional Tancredo Neves.
A través de un comunicado emitido por la Dirección Nacional de Migraciones, las autoridades nacionales precisaron que el grupo familiar ingresó con documentación hábil y que no registraba ningún impedimento ni orden de captura en los sistemas locales. El procedimiento se concretó a pesar de que el Supremo Tribunal Federal de Brasil, a través del juez Alexandre de Moraes, había rechazado recientemente un pedido de salida del país y dispuesto la retención de su pasaporte brasileño, medida que habría sido evadida mediante el uso de documentación europea.
El hecho generó fuertes repercusiones políticas debido a la presencia en la provincia de Misiones del asesor presidencial Santiago Caputo al momento del despegue, lo que incrementó las sospechas sobre la participación de la Casa Rosada en la maniobra de salida. Pese a las desmentidas iniciales por parte de voceros gubernamentales, la rápida partida del legislador en la aeronave operada por Baires Fly reavivó los cruces y controversias en torno al rol del Ejecutivo argentino en la huida del dirigente aliado.





