Un grave accidente ferroviario sacudió a España este miércoles tras la colisión de dos trenes de alta velocidad —uno perteneciente a Renfe y otro a la compañía Iryo— que cubrían el trayecto entre Madrid y Andalucía. El violento impacto se produjo a primera hora en el punto kilométrico de la línea de alta velocidad ubicado entre las localidades toledanas de Mora, Orgaz y Urda (cerca de Los Yébenes), provocando que al menos dos vagones salieran despedidos y cayeran por un terraplén.
Las primeras informaciones y los reportes preliminares sobre el terreno indican una situación crítica, con decenas de heridos y un número de fallecidos que estimaciones extraoficiales sitúan inicialmente entre 39 y 46 víctimas fatales, mientras los equipos de emergencia, bomberos y Protección Civil trabajan contrarreloj en las tareas de rescate. Las autoridades locales activaron el plan de emergencias PLATECAM y comenzaron a habilitar polideportivos y centros de asistencia para recibir a los afectados, en tanto que en las estaciones de Atocha, Córdoba y Sevilla se viven momentos de máxima angustia e incertidumbre entre los familiares.
El siniestro obligó a Adif a suspender de manera total la circulación ferroviaria de alta velocidad en ambos sentidos en el corredor Madrid-Andalucía. Este trágico episodio vuelve a poner bajo la lupa la seguridad de las redes ferroviarias de alta velocidad en el país europeo, reviviendo el fantasma de otros graves antecedentes viales en la región.





