Cristian «Cuti» Romero brindó definiciones profundas sobre el presente y el futuro de la Selección Argentina. En una conversación distendida, el zaguero cordobés abordó uno de los debates más recurrentes en el entorno del conjunto nacional: la sucesión de la mítica camiseta número 10 una vez culminado el ciclo internacional de Lionel Messi. Si bien admitió que por convicción personal prefiriese retirar el dorsal como homenaje al capitán rosarino, reconoció que las normativas de la FIFA exigen su uso en torneos oficiales. En ese marco, postuló a Julián Álvarez como el candidato ideal para asumir esa responsabilidad, argumentando que el delantero reúne las condiciones futbolísticas y los valores humanos idóneos, aunque reveló que el propio atacante prefiere mantenerse con la número 9.
Más allá de la mística de los dorsales, Romero analizó las exigencias del máximo nivel y repasó la intimidad física con la que el plantel afrontó los tramos decisivos de las últimas competencias continentales e internacionales. El defensor detalló el sacrificio realizado para saltar al campo de juego en partidos determinantes, revelando que debió competir bajo esquemas de infiltración y medicación debido a una dolencia en el tendón de Aquiles que le impidió entrenar con normalidad en las vísperas de duelos clave. Asimismo, desestimó de manera categórica las versiones o teorías que circularon en plataformas digitales tras las finales disputadas, remarcando que el desgaste físico acumulado del plantel fue el factor determinante ante rivales de jerarquía.
Finalmente, el marcador central reflexionó sobre la vigencia del liderazgo de Messi y cuestionó la injerencia del marketing en las premiaciones individuales del fútbol mundial, asegurando que ningún galardón resiste comparación con la huella futbolística del astro rosarino. Por otra parte, Romero reafirmó el estrecho lazo afectivo que mantiene con Belgrano de Córdoba, club donde realizó su formación deportiva, y ratificó su intención de concretar en el futuro un retorno al fútbol argentino al cien por ciento de sus capacidades físicas. Con estas declaraciones, el referente de la defensa albiceleste dejó en claro la solidez interna del grupo y la visión de recambio que empieza a gestarse dentro del recambio generacional de la Scaloneta.





