En el mercado de los combustibles, la actualización responderá al descongelamiento parcial del Impuesto a los Combustibles Líquidos y al Carbono que venía siendo postergado, sumado a los ajustes en el precio del barril. En cuanto al suministro de gas natural y electricidad, los nuevos cuadros tarifarios incorporarán readecuaciones para los distintos niveles de ingresos. A su vez, entrarán en vigencia modificaciones en la reglamentación para las denominadas zonas frías y cálidas, redefiniendo los topes de consumo subsidiados y restringiendo las bonificaciones del 50% exclusivamente al volumen efectivamente consumido por los usuarios inscriptos en el registro social.
Estas correcciones técnicas en el rubro energético y en los surtidores encabezarán un paquete de incrementos que marcará la dinámica económica del penúltimo mes del año. El impacto combinado de los servicios regulados junto con las subas previstas en transporte, salud privada y alquileres presionará directamente sobre el presupuesto de los hogares. Las consultoras privadas y los analistas económicos ya monitorean el alcance de estos ajustes para calcular la pauta inflacionaria del último bimestre.





