Luego de quedar atravesada por el conflicto diplomático con Brasil tras el operativo que facilitó la salida de Flávio Bolsonaro hacia los Estados Unidos, la Casa Rosada se propone retomar con urgencia la agenda local. El objetivo central del oficialismo es llegar con mayor cohesión política a la anunciada visita del papa León XIV —marcada por un clima de tensión con la Iglesia— y lograr la sanción de normativas clave en el Congreso antes de que finalice el periodo legislativo.
Para encarar este tramo determinante, la semana comenzará con el desafío de reactivar los espacios de diálogo interno que quedaron relegados por las urgencias externas y las discrepancias dentro del propio espacio gobernante. En este sentido, se espera la posible convocatoria de la mesa política en la Casa Rosada, un encuentro que no se realizó la semana previa y que marcaría el reencuentro presencial entre la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich.
La relación con la senadora se mantiene bajo atenta mirada debido a las crecientes señales de autonomía y diferencias marcadas frente al rumbo oficial. El malestar se acentuó luego de que Bullrich alimentara las especulaciones sobre su futuro electoral al difundir una enigmática fotografía acompañada de la frase “Se vienen cositas…” y un video posterior en sus redes sociales, un escenario que el Ejecutivo buscará encauzar de cara a las negociaciones parlamentarias y a los acuerdos pendientes con los aliados del PRO.





