En el marco de la 15.ª fecha del Torneo Clausura de la Liga Profesional, La Bombonera albergó una nueva edición del Superclásico marcada por la alta tensión. Las controversias comenzaron temprano: a los 8 minutos de juego, el árbitro Nicolás Ramírez expulsó con roja directa a Lucas Martínez Quarta tras revisar una infracción sobre Miguel Merentiel a instancias del VAR. Aprovechando la superioridad numérica, Boca abrió el marcador a los 27 minutos de la primera mitad mediante un impecable cabezazo de Lautaro Di Lollo a la salida de un tiro de esquina ejecutado por Sebastián Villa.
Durante el complemento, el clima del partido se volvió aún más caldeado a partir de las decisiones arbitrales y los reiterados reclamos de la visita. El banco y los futbolistas de River protestaron enérgicamente por la no sanción de dos presuntos penales en el área xeneize —incluida una sujeción de Di Lollo sobre Nicolás Otamendi—, además de reclamar una posible segunda tarjeta amarilla para Leandro Paredes. El panorama empeoró para el equipo visitante a los 33 minutos del segundo tiempo, cuando Gonzalo Montiel vio la tarjeta roja tras una dura entrada sobre Lautaro Blanco, dejando a los dirigidos por Ponzio con nueve hombres en cancha.
Sobre la hora, Alan Velasco estrelló un remate en el poste que pudo haber estirado la ventaja local, pero el 1-0 definitivo bastó para desatar la fiesta en La Bombonera. El triunfo no solo ratifica la racha favorable de Boca en el historial frente a su clásico rival, sino que lo deja dependiendo de sí mismo para consagrarse en la tabla anual en la última jornada de la competencia.





