El juego por las bandas, una de las principales armas de Boca
Boca afronta una nueva edición del Superclásico con la posibilidad de dar un paso importante en la pelea por sus objetivos deportivos. Para imponerse ante River, el equipo podría apostar a la movilidad de sus futbolistas por los costados y a la generación de sociedades que permitan desordenar la defensa rival.
Por el sector izquierdo, las proyecciones de Lautaro Blanco pueden ser determinantes, especialmente si Sebastián Villa consigue atraer la marca de Gonzalo Montiel y generar espacios para las subidas del lateral. En la otra banda, Alan Velasco aparece como una alternativa para asociarse y buscar desequilibrio frente a Leandro Lozano. La combinación de laterales ofensivos y extremos con capacidad de maniobra podría darle variantes al ataque xeneize.
Paredes y Merentiel: creación y profundidad
Otra de las claves estará en el papel de Leandro Paredes como organizador del juego. Sus movimientos cerca de los defensores pueden ayudar a Boca a superar la presión de River y encontrar espacios para progresar con la pelota. Su precisión en los pases también podría resultar importante para conectar con los delanteros.
En ese escenario, Miguel Merentiel tendrá la posibilidad de aprovechar los espacios a espaldas de la última línea. Los envíos largos de Paredes y los movimientos de ruptura del delantero uruguayo pueden convertirse en una vía para atacar una defensa que podría sufrir cuando debe retroceder y defender a campo abierto.
La pelota parada, otra alternativa para marcar diferencias
Las jugadas de pelota detenida también aparecen como un recurso importante para Boca. El equipo cuenta con diferentes opciones para ejecutar centros, como Paredes, Blanco y Villa, además de futbolistas con capacidad para imponerse en el juego aéreo.
Lautaro Di Lollo y Facundo Herrera son algunas de las alternativas para buscar por arriba dentro del área. Frente a un River que puede mostrar dificultades en la defensa de este tipo de acciones, los tiros libres y los tiros de esquina podrían convertirse en situaciones decisivas. En un partido de tanta exigencia, aprovechar cada pelota parada puede marcar la diferencia.





