Las autoridades sanitarias estatales y del condado de Lewis confirmaron el fallecimiento de un niño tras contraer sarampión, un trágico suceso que marca la primera muerte relacionada con esta patología en el norte del estado de Nueva York en más de tres décadas. El deceso se produce en el marco de un repunte sostenido de casos en zonas rurales, motivo por el cual la gobernadora Kathy Hochul declaró previamente una emergencia en todo el territorio estatal.
A nivel nacional, el escenario epidemiológico es el más crítico desde 1991. Según los registros de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el país contabiliza miles de contagios confirmados en decenas de estados, duplicando ampliamente las cifras reportadas durante el año anterior y evidenciando una rápida propagación vinculada principalmente a brotes activos.
Especialistas en salud pública advierten que la disminución en las tasas de vacunación ha dejado sin la debida protección a franjas importantes de la población frente a uno de los virus más contagiosos del mundo. Ante este panorama, los organismos sanitarios recalcan la vital importancia de completar el esquema de inmunización de dos dosis para frenar la cadena de contagios y evitar nuevas víctimas fatales.





