Los relevamientos de las principales consultoras privadas coinciden en que la inflación de octubre se ubicó en una franja de entre 1,8% y 1,9%, confirmando una consolidación del ritmo de suba de precios por debajo del umbral del 2%. De confirmarse estos porcentajes en la medición oficial del INDEC, la variación acumulada de los últimos doce meses retrocedería al 32,8%, representando el registro interanual más bajo desde abril. La tregua registrada en las tarifas de servicios públicos fue un factor clave para contener el indicador general durante el décimo mes del año.
Detrás de la estabilidad en el nivel general se observó un cambio relevante en la composición de los precios. Mientras que la inflación núcleo cedió y se posicionó entre el 1,6% y el 1,8%, los productos estacionales encabezaron los incrementos con subas marcadas en el rubro alimentario, donde las verduras registraron saltos de hasta el 7% y las frutas un 4%. Por su parte, dentro del segmento de regulados se destacó una aceleración en el transporte público, que avanzó un 3,3% respecto al mes anterior.
Hacia adelante, los analistas del mercado advierten sobre eventuales presiones inflacionarias concentradas en el costo de la vivienda y los servicios asociados. No obstante, las proyecciones de firmas como LCG, C&T, Equilibra y Libertad y Progreso remarcan que la desaceleración de la métrica subyacente otorga un marco de relativa previsibilidad, a la espera de que la reducción del ritmo de aumentos continúe afianzándose en el cierre del ejercicio.





