En su entrevista con The Washington Post, la exmandataria abordó en profundidad su situación judicial en el marco de la causa Vialidad, descalificando al tribunal y denunciando una persecución política orientada a proscribirla, mientras señaló que su defensa recurrió al Comité de Derechos Humanos de la ONU. Al mismo tiempo, reflexionó sobre el escenario político del país y admitió que el espacio progresista debe asumir una autocrítica profunda para comprender el descontento social que llevó al triunfo de opciones antisistema.
Consultada expresamente sobre su futuro electoral desde su condición de prisión domiciliaria, la referente peronista no descartó postularse nuevamente a la presidencia en el futuro, afirmando de manera directa: «Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?». Asimismo, evaluó el panorama socioeconómico bajo la actual gestión, advirtiendo sobre las graves consecuencias del ajuste severo en el bolsillo de los trabajadores y la pérdida sostenida del poder adquisitivo.
Finalmente, en el plano internacional, la exjefa de Estado fijó su postura frente a la política exterior norteamericana, pronosticando un revés electoral para Donald Trump y el Partido Republicano en los próximos comicios legislativos de medio término. En la misma línea, cuestionó el respaldo de la administración estadounidense a los gobiernos de corte derechista en América Latina y su injerencia en la región.





