Según las autoridades de Sameep, una inusual seguidilla de inconvenientes técnicos y delictivos dejó sin suministro de agua potable a vastas zonas del área metropolitana, afectando de manera directa y crítica a las localidades de Resistencia y Barranqueras. El problema generalizado comenzó el pasado viernes con la rotura de un histórico acueducto de hierro en la avenida Las Piedras provocada por una obra vial. Cuando el sistema iniciaba su recuperación, un robo de cables en los transformadores de la planta potabilizadora de Barranqueras perpetrado el domingo paralizó las plantas del primer y segundo acueducto, sumándose finalmente una falla eléctrica menor provocada por un roedor durante la madrugada de este lunes.
Ante la gravedad de la situación que mantiene los grifos secos en numerosos barrios, el presidente de Sameep, Nicolás Diez, brindó explicaciones públicas detallando cada uno de los imprevistos que colapsaron las redes. El funcionario destacó el intenso trabajo coordinado que se debió realizar junto a personal de Secheep y la Policía del Chaco para reponer la infraestructura dañada por los delincuentes en las estaciones de bombeo.
A fin de llevar tranquilidad a la comunidad, el titular de la empresa provincial asumió el compromiso de que el servicio comenzará a normalizarse en las próximas horas y se estabilizará de forma paulatina en el transcurso de todo el día. Desde la entidad prestataria instaron a los vecinos que cuenten con reservas domiciliarias a realizar un uso estrictamente solidario y medido del recurso hasta tanto las redes recuperen los niveles habituales de presión y caudal.





