Un fuerte terremoto de magnitud 7.4 sacudió la mañana de este viernes el sureste de México y gran parte de Centroamérica, registrándose a las 08:48 horas locales. Según el Servicio Sismológico Nacional (SSN) de México, el epicentro se localizó en el océano Pacífico, a unos 135 kilómetros al suroeste de Ciudad Hidalgo, Chiapas, con una escasa profundidad de 10 kilómetros. Esta cercanía a la superficie provocó que las ondas sísmicas se percibieran con una intensidad muy alta en la región fronteriza, originando más de 30 réplicas subsecuentes, algunas con magnitudes que alcanzaron los 6.8 grados.

El sismo desató alertas inmediatas y evacuaciones masivas en los países vecinos, especialmente en Guatemala, donde se elevó preventivamente el estado de alerta a naranja debido a la fuerza del temblor, que fue percibido fuertemente en el departamento fronterizo de San Marcos. En El Salvador y en las regiones costeras del sur de México se activaron protocolos de evacuación ante una breve alerta de tsunami en el Pacífico, con llamados de la Secretaría de Protección Civil a alejarse temporalmente de las playas. Por su parte, en la Ciudad de México el impacto fue menor, y la presidenta Claudia Sheinbaum descartó afectaciones de gravedad en la capital tras el reporte de la normalidad en los sensores locales.

Pese al pánico inicial que llevó a la suspensión de clases en zonas limítrofes de Guatemala y a la interrupción de labores en el estado de Chiapas, los primeros balances oficiales de los organismos de protección civil de los tres países no reportan víctimas mortales ni daños materiales de consideración en la infraestructura estratégica. Los equipos de emergencia permanecen desplegados y en monitoreo constante ante la alta probabilidad de que continúen registrándose réplicas en las próximas horas.





