La causa por presunto lavado de activos que rodea a la cadena de gimnasios Exen sumó elementos clave que complican la situación judicial de los detenidos. Según se desprende del requerimiento del fiscal general Patricio Sabadini, las maniobras de financiamiento e inversión acelerada en las distintas sucursales de Chaco y Corrientes tendrían su origen en fondos ilícitos provenientes del narcotráfico.


La pista principal se activó tras la declaración de un arrepentido ante el Juzgado Federal N° 1 de Resistencia, a cargo de la jueza Zunilda Niremperger. Ese testimonio vinculó la adquisición de vehículos e inversiones inmobiliarias de la firma con una organización narcocriminal que ya era investigada en otra causa paralela. A partir de allí, se detectó que la apertura de siete sucursales en un plazo de solo un año y medio respondía a un esquema para canalizar e integrar dinero de origen espurio en el mercado formal.


Además del vínculo con el narcotráfico, los peritajes contables e informáticos arrojaron fuertes inconsistencias patrimoniales. El relevamiento del equipamiento importado instalado en los locales reflejó una brecha superior a los 580.000 dólares entre el valor real de la maquinaria y lo asentado en las facturas de compra. Con cinco detenidos y una multitud de elementos secuestrados, la Justicia avanza en el análisis de la red de sociedades, concesionarias y billeteras virtuales involucradas.





