El sector energético argentino registró un nuevo hito histórico en su producción de hidrocarburos impulsado de forma casi exclusiva por la formación no convencional de Vaca Muerta. Durante el último balance del sector, la extracción total de petróleo a nivel nacional promedió los 916.200 barriles diarios, cifra que marca un crecimiento interanual del 17,2% en comparación con el mismo período del año previo. Este desempeño récord dejó al país a un paso de la ansiada barrera del millón de barriles por día, un umbral productivo que posiciona a la Argentina en el mapa global del mercado petrolero.
El volumen de extracción encuentra su pilar indispensable en los yacimientos no convencionales de la provincia de Neuquén, territorio que concentra cerca del 80% de la producción total del país. Dentro de la provincia patagónica, el shale oil extraído mediante perforaciones horizontales representa más del 97% del volumen local, contrarrestando con creces la declinación natural de las áreas de explotación convencional tradicionales. Este fenómeno permitió compensar las limitaciones del sistema y acelerar los niveles de extracción diaria mediante la eficiencia en el completamiento de pozos.
Detrás del incremento en los barriles diarios se ubica la mayor inyección aportada por bloques clave del no convencional como Cruz de Lorena, Bajo del Choique-La Invernada, Bajada del Palo Este y Lindero Atravesado. A este salto técnico se le suma el despliegue progresivo de infraestructura de transporte —con obras emblemáticas como el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS)—, fundamental para ampliar la capacidad de evacuación del crudo e incrementar los saldos exportables de la matriz energética nacional.





